En enero de 2020 en centenares de publicaciones en Facebook y medios nacionales, así como radio y televisión, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, inauguraba un camino rural en Santos Reyes Yacuna, estado de Oaxaca.
Este habría sido construido por ingenieros de la zona y la mano de obra fue gratuita por la misma población local, señalando la necesidad del pueblo de tener esta infraestructura.

Pues lo barato sale caro; el año terminó y definitivamente este camino que lucía reluciente y nuevo no duró ni el 2020.
El lugar está devastado por el temporal de lluvias que prevalece en la localidad y que cada año se presenta en la zona; de hecho este año no se han presentado lluvias atípicas.

La carretera o camino presenta hundimientos y pérdidas del 100 por ciento de su estructura en tramos localizados a lo largo de esta vialidad.
Y aunque lo hubiesen construido los ciudadanos, la inversión de gobierno federal fue millonaria en este caso.





