El fin de año se presta para que muchas personas abracen lo esotérico para poder motivar que el próximo sea mejor que el culmina.
Son muchos los rituales e innumerables las cantidades de situaciones que pueden formularse, como portar prendas en específico, realizar algunas pócimas o utilizar algún tipo de loción, entre otras cosas.
El comercio se activa en torno a estos rituales, ya que muchas tiendas de venta de productos esotéricos ven inflados sus bolsillos al fin de año, el 14 de febrero y en Navidad, pero sobre todo en estas fechas.
Uno de los rituales más típicos y menos costosos es tomar una maleta, una escoba y justamente a las 12:00 de la noche, en el último minuto del año, barrer la casa hacia fuera para, supuestamente, excluir las cosas negativas para el año venidero.

La maleta que debe tomar uno es para salir con ella a la calle y “fomentar” el que viajemos durante el próximo año.
Hay rituales más específicos como utilizar ropas interiores de color para atraer amor, fortuna, y otras características de vida favorables para el individuo.
Bañarse con un jabón desintoxicante “gallinita negra” -como es el conocido- arrasa con todo.

Se dice que el bloqueador evitará que el próximo año las malas vibras de personas no gratas nos invada e impida mejorar nuestra propia vida.
Así, no importa que usted utilice el que más le convenga.
Por supuesto, a quienes valoran más apegarse a su religión, les vendrá bien asistir a una celebración eucarística o simplemente orar en familia justo cuando se acabe el año.






