Este miércoles, durante la conferencia mañanera, el presidente Andrés Manuel López Obrador, reveló que realizó un testamento político donde daba instrucciones de un posible sustituto presidencial en caso de faltar, cuando fue intervenido por el cateterismo en enero del 2022.
“Cuando iba a ser yo intervenido por el cateterismo y por responsabilidad sí agregué un texto, por si fallecía para actuar responsablemente y no propiciar ingobernabilidad en el país”.
Señaló que su testamento político no tiene nada que ver con bienes materiales ya que reiteró que «no le importa el dinero».
“Tengo ingresos para lo básico y soy feliz, también he aclarado que no todo el que tiene es malvado, son excepciones que se tienen, hay gente que ansia hasta de manera enfermiza el dinero y hay quienes no les importa el dinero más que para cubrir sus necesidades básicas, yo soy uno de ellos”.
Reveló que si moría por los problemas de corazón que tuvo al inició del año, añadió un texto donde indicaba la persona que podría reemplazarlo como presidente de la República.
“Hice una recomendación respetuosa porque la Constitución establece un procedimiento para el presidente sustituto, sin embargo, son momento delicados y apunte sobre como veía yo el futuro, cómo podría ser la vida pública hacia adelante”.
López Obrador, señaló que no podía revelar más detalles ni hablar más sobre la persona que lo iba a suplir por si fallecía.
El 21 de enero, el Presidente fue sometido a un cateterismo cardíaco en el Hospital Central Militar de la Secretaría de la Defensa Nacional .
En su momento, el vocero de la Presidencia Jesús Ramírez Cuevas, dijo que había sido un procedimiento breve.
“En este procedimiento se encontraron el corazón y las arterias del señor presidente sanos y funcionando adecuadamente. No fue necesario realizar ningún otro tipo de intervención y fue un procedimiento breve que duró alrededor de 30 minutos”.
En sus artículo 84, la Constitución establece los escenarios ante la posible ausencia definitiva del titular del Ejecutivo federal. Si la falta se da durante los dos primeros años de gobierno, el Congreso de la Unión elegirá a un presidente interino y 10 días después se emitirá una convocatoria para realizar una nueva elección. No obstante, si la ausencia se da en sus últimos cuatro años de gobierno, ya no se convoca a elecciones.






