Eugenio Oneguin, por Aleksandr Pushkin 57
Una vez, por la noche, una de las jóvenes vino aquí; parecía que estaba atormentada por secreta tristeza. Poseída de involuntario terror, se hallaba en pie, la cabeza inclinada, llorando y juntando las trémulas manos ante los gentiles restos. Mas...




