Un análisis de sangre podría salvar miles de vidas de pacientes con infartos
Un infarto puede manifestarse al sentir presión, opresión o dolor en el pecho o en los brazos, que puede propagarse hacia el cuello, la mandíbula o la espalda, náuseas, indigestión, ardor de estómago o dolor abdominal, falta de aire, sudor frío, fatiga...
