El pasado 5 de agosto se localizó en un canal de Berlín, Alemania, el cuerpo sin vida de la joven mexicana María Fernanda Sánchez Castañeda.
La policía alemana declaró de inmediato que “no se puede asumir ninguna culpa de terceros” en la defunción, pero hasta este lunes 7 aún no se aclaran las circunstancias del deceso.
La estudiante de 24 años tenía dos semanas desaparecida. La policía únicamente tenía el celular y la computadora de la joven, pues habían sido encontrados en su departamento.
Javier Sánchez, padre de Fernanda, declaró que ella vivía en una planta baja con un balcón que da hacia la calle, y la puerta estaba abierta y la habitación revuelta.









