Madrid, España. – (Agencias) España comienza la Semana Santa con polémica debido a las contradicciones que supone luchar contra la pandemia y mantener al mismo tiempo las actividades vitales de sectores como el turismo.

Y es que, mientras España le da la bienvenida al turismo extranjero, los habitantes de lugares como Madrid o las Islas Baleares no pueden abandonar el territorio ni para hacer turismo ni para visitar a familiares, solo en casos de extrema necesidad.
Para los extranjeros que arriban a los aeropuertos españoles se les exige presentar una prueba PCR negativa y haber llenado un engorroso formulario de salud a través de internet.

«Vale la pena», afirman sin dudarlos los muchos jóvenes extranjeros, sobre todo franceses, que acuden a la capital de España a buscar el ocio que la pandemia les robó.
«Sólo estoy de vacaciones, porque en Francia es difícil estarlo, con las pruebas y todo eso. Ayer fue mi cumpleaños así que quería hacer algo nuevo», explicaba una joven francesa al poco de aterrizar en Madrid.
Otro joven de la misma nacionalidad añadió: «Cuando vas, por ejemplo, de Francia a España, tienes que hacer una prueba de PCR, así que en realidad es más fácil asegurarse de que la gente que viaja está segura y en buen estado de salud».

Sin embargo, para los madrileños, que sufren como el resto del país el confinamiento local, no comparten la alegría de los foráneos, aunque disfrutan de las terrazas y bares al aire libre, los negocios que más se están beneficiando.
«Los turistas que vienen no son los que compran mucho. Son más turistas que vienen por cosas culturales o de fiesta, pero no gastan mucho. Este turismo no está teniendo mucho impacto en nosotros», explicaba la dueña de una tienda de recuerdos.

«No me parece bien (que los turistas puedan venir a Madrid), pero por otro lado ayuda a la economía de Madrid y lo necesitamos. No creo que sea tan malo, sinceramente, si pueden venir y gastar aquí en Madrid, creo que está bien», añadía otra profesional del sector de servicios al público.
En el caso de Mallorca, esta Semana Santa también llegan los turistas extranjeros, sobre todo alemanes. A los que llegan, españoles o extranjeros, se les exige una prueba de PCT negativa.

En el caso de los que se van, se les facilita un espacio dedicado a esas pruebas. Cada vez son más los países que la exigen para permitir el retorno de sus nacionales y, si son negativas, no es necesario que pasen un período de cuarentena.





