Familiares, amigos y trabajadores del Hospital General de Zona con Medicina Familiar 2 del Instituto Mexicano del Seguro Social en Coahuila, agradecieron a Marcela, ama de casa de 48 años, por haberse convertido en donadora de órganos, luego de que su familia autorizara la disposición de ambos riñones, córneas, huesos y tejido muscular para personas que requieren salvar su vida, mejorar su bienestar o recuperar la visión.
El coordinador de Donación y Procuración de Órganos del HGZ 2, José Antonio Flores Guzmán, explicó que el 13 de enero, mientras se bañaba, los familiares de la hoy donadora escucharon un golpe en la regadera; al acudir para auxiliarla, notaron que presentaba alteración del estado de conciencia.
“La paciente fue llevada al HGZ 1 con pérdida del estado de alerta y una escala de Glasgow de 8 puntos, por lo que se activó el Código Cerebro. Al realizar una tomografía de cráneo se observó un evento vascular cerebral con hemorragia subaracnoidea grado IV, el cual corresponde al nivel más alto y se asocia con un peor pronóstico”, indicó el especialista.

A decir del médico, el expediente clínico de Marcela fue presentado a la UMAE de Nuevo León, donde los neurocirujanos comentaron que estaba fuera de manejo quirúrgico, por lo que se decidió continuar con medidas neuro críticas y se trasladó a la terapia intensiva del HGZ 2.
“Ante la lesión cerebral catastrófica y la mala evolución clínica, en el HGZ 2 se realizó una angiotomografía para conocer la extensión del daño y valorar el flujo cerebral; al constatar que los resultados eran desalentadores, se solicitó la intervención del área de donación de órganos.
“Hablamos con los familiares, les explicamos en qué consiste el programa y nos comentaron que Marcela, en vida, manifestaba su deseo de ser donadora. Decidieron respetar su voluntad y firmaron de manera positiva la entrevista”, manifestó el doctor.

A partir de ese momento a través del Centro Nacional de Trasplantes se activó el Código Vida.
La cirugía de procuración comenzó se realizó el 18 de enero. Los riñones fueron trasladados a la Unidad Médica de Alta Especialidad de Obregón, Sonora, debido a la urgencia que existía para esos órganos. El Hospital Universitario de Nuevo León acudió por hueso y tejido musculoesquelético, mientras que las córneas quedaron a disposición del Cenatra para valorar las urgencias que se presentaran.

Flores Guzmán agradeció a la familia de Marcela, la cual, en medio de su tristeza, tuvo la generosidad de dar vida y recordó que lo más importante es compartir en el deseo de donar, para que sea más sencillo tomar la decisión.




