Detenido en Texas, el narcotraficante Ismael “El Mayo”Zambada se habría mantenido por más de 30 años en la cima del imperio criminal de Sinaloa sin ser capturado nunca, gracias a su perfil muy bajo, sin llamar la atención y sin fotografiarse.
Tras la captura de Joaquín “El Chapo” Guzmán, también fundador del cártel de Sinaloa, Zambada se convirtió en el líder más veterano de la organización criminal.

Tras varias décadas eludiendo a la justicia, el capo fue arrestado este jueves 25 de julio en un aeródromo del sur de Estados Unidos y, a pesar de que había una recompensa por 15 millones de dólares (unos 270 millones de pesos mexicanos, hoy), nunca había sido capturado, aunque sí había concedido algunas entrevistas a periodistas que, por supuesto, jamás revelaron información para ubicarlo.
Zambada tiene acusaciones abiertas en cinco jurisdicciones federales de Estados Unidos, todas por graves delitos de narcotráfico con agravante de violencia. La mayoría son por tráfico de marihuana y cocaína, si bien recientemente se actualizaron para añadir la introducción de fentanilo al mercado estadounidense.
El originario de El Álamo, en Sinaloa, se declaró no culpable de los cargos de narcotráfico en Estados Unidos, si bien le dieron prisión preventiva.
A horas de haber sido detenido todavía no hay claridad respecto a si el caso quedará en la Corte del Distrito Oeste de Texas o en otro distrito donde enfrenta cargos, como en New York, en donde ocurrió el llamado «juicio del siglo».



