La vinícola mexicana de Casa Madero ha informado que parte de sus instalaciones en Parras de la Fuente, Coahuila las cuales se mantenían ocupadas, ya han sido liberadas el pasado fin de semana, esto como consecuencia de los acuerdos entre ejidatarios y productores para poder llegar a una solución definitiva en la repartición de las aguas de riego.
Por medio de un comunicado , la compañía mencionó que el proceso hubo una intervención directa por parte de las autoridades federales y de funcionarios de la Comisión Nacional de Agua.
El representante legal del Moviniento de Defensa del Agua de Parras, Josué Hernández Morales, ha afirmado que los campesinos nada más llevaban dos palas y un pico, herramientas con las que pretendían liberar el vertedor de agua que se encuentra en una de las carreteras ejidales, y no dentro de las Instalaciones de Casa Madero.
El conflicto se derivaba cuando las comunidades comenzaron a notar que poco a poco les estaba llegando menos agua y responsabilizaron a la empresa de haber colocado mallas en los vertederos y comenzar a utilizar más cantidad de agua de lo que se había acordado, después de haber llegado a un acuerdo, la compañía mencionó que reabrirá con normalidad sus instalaciones turísticas al público.







