El merolico vendedor de todo tipo de productos, sobre todo milagrosos, emigró a las redes sociales y ahora se apoderó de ellas.
Gracias a las plataformas de mercadeo que tienen redes sociales como Facebook y otros, los vendedores de todo tipo de productos, pueden aprovechar sin ninguna legislación o vigilancia y sin control vender productos milagrosos y con resultados que prometen en ocasiones resultados exagerados.
Actualmente se pueden encontrar productos que adelgazan, que quitan dolores y malestares, y lamentablemente también productos que son difícil de creer lo que pueden lograr cómo curar el cáncer, entre situaciones que también pueden hasta resultar embarazosas como mejorar la potencia sexual, la calidad de los órganos reproductivos entre otras situaciones.
La Comisión Federal para la protección de riesgos sanitarios ha señalado en un artículo reciente que se tiene que buscar la legislación de venta de artículos llamados milagro, a toda costa ya que es un riesgo a la salud de todos en el país.
La COFEPRIS recomienda por medio de su cuadro médico analítico, que las personas no compren estos artículos y no los consuman, mucho menos si son productos ingeridos o que se recomiendan para menores de edad.
Por supuesto que en casos de mujeres embarazadas, personas hipertensas o con enfermedades crónicas y congénitas se pide total discreción y no creer en lo que estos productos pueden hacer ya que es un riesgo para la salud latente que puede causar, incluso, la muerte.





