La Universidad Autónoma de Coahuila a través de la Coordinación de Igualdad de Género, el Instituto de Investigación para el Desarrollo Integral de la Mujer Universitaria, y el Tribunal Universitario para la Atención de los Casos de Violencia de Género y la Agenda Mujeres, entregó el “Distintivo Alianza Violeta” a las escuelas, facultades e institutos que participaron en la convocatoria.

Esta es una estrategia de la UAdeC para impulsar y contribuir a transversalizar la perspectiva de género en el quehacer universitario para el logro de la igualdad sustantiva, la prevención y la eliminación de la violencia de género, acorde a su responsabilidad social y en cumplimiento a Tratados Internacionales y la legislación vigente.
Por medio de la participación de las escuelas, facultades e institutos, se conoce el nivel de cumplimiento a las líneas de acción solicitadas por el Consejo Nacional para la Coordinación de la Educación Superior y la Secretaría de Educación Pública del Gobierno Federal para el cumplimiento de la Ley General de Educación Superior en materia de igualdad sustantiva, no discriminación y acceso de las mujeres a una vida libre de violencia.

Los ejes que se evaluaron son: 1. Institucional, aplicado en la dependencia, 2. Académico y 3. Entorno, lo que permite identificar las fortalezas y áreas de oportunidad, así como visibilizar las buenas prácticas realizadas al interior de cada dependencia participante que trabaja en pro de la igualdad de género; las denominaciones de distintivo son tres, Diamante, Platino y Bronce y tienen una vigencia de tres años.
En su mensaje, el rector Octavio Pimentel Martínez señaló que, con la entrega del Distintivo Alianza Violeta, la UAdeC reafirma con una convicción institucional muy clara, que la igualdad no puede quedarse en el discurso y tiene que traducirse en acciones, en políticas, en cultura universitaria y en decisiones cotidianas.

“Me parece muy valioso que este proyecto lleve la palabra alianza, porque la igualdad no se construye desde la confrontación, se construye desde la corresponsabilidad, de la participación colectiva y de la conciencia de que hombres y mujeres debemos de trabajar juntos para erradicar cualquier forma de violencia y fortalecer una cultura basada en el respeto y la dignidad humana”, dijo.
Agregó que, las universidades del siglo 21 no sólo deben destacar por sus indicadores académicos o científicos, sino que también deben de distinguirse por la calidad humana de sus comunidades, por su capacidad de proteger, de escuchar, de prevenir y de generar confianza, así como, de garantizar que cada estudiante, docente y trabajador pueda desarrollarse en espacios libres de violencia.
Por su parte, la coordinadora de Igualdad de Género y del Instituto de Investigación para el Desarrollo Integral de la Mujer Universitaria, Lorena Medina Bocanegra, comentó que, el instrumento tiene objetivos prioritarios, como es promover la igualdad sustantiva, revisar el marco jurídico, prevenir la violencia, establecer mecanismos de atención y acceso a la justicia.
La fiscal de las Mujeres y la Niñez, Katy Salinas Pérez, destacó que la certificación está en el marco del estándar internacional y nacional, lo que es digno de reconocimiento pues es un compromiso ya que la violencia no distingue niveles educativos, económicos, posiciones sociales o religiosas.
La titular de la Secretaría de las Mujeres, Mayra Lucila Valdés, destacó que la igualdad de género representa uno de los pilares fundamentales para la construcción de una sociedad más incluyente, más equitativa y con mayores oportunidades para todos, por lo que, las instituciones públicas y particularmente las de educación superior desempeñan un papel fundamental y esencial en la formación de nuevas generaciones comprometidas con el respeto, la equidad y la dignidad humana.






