Los productores de limón se han visto severamente afectados por la presencia de células delictivas en el estado de Michoacán.
El narco ha establecido cuotas que los agricultores no logran costear, y han decidido sumarle al precio del fruto para poder seguir la comercialización.
La consecuencia es que existe poco producto y a alto precio, y finalmente son los consumidores quienes tienen que pagarlo.
El costo promedio en comercios de Saltillo, Coahuila, alcanzó hasta los 59 pesos por kilogramo, que impacta en los presupuestos de los hogares y en los insumos de restaurantes.










