Opinión

ANAYA Y AMLO, NO SON TAN DIFERENTES

Ni el polvo le vimos al ex candidato panista a la presidencia de la República Mexicana, Ricardo Anaya, quien de un día para otro se exilió del País.  

No es por una persecución política como él argumenta. Su salida obedece a una investigación que abrió la Fiscalía General de la República y que estáperfectamente integrada.  

Resulta que el pasado 17 de julio de 2020, Emilio Lozoya, exdirector de Pemex, fue extraditado y tras ello cerró un acuerdo con la FGR; evidentemente, con el objetivo de llevar el proceso judicial fuera de la cárcel, ofreció información y se convirtió en testigo colaborador en el caso Odebrecht. 

Además de implicar en sus actividades ilícitas al expresidente Enrique Peña Nieto y su secretario de Hacienda, Luis Videgaray, señaló a Anaya haberse beneficiado con pagos de la constructora Odebrecht recibidos entre 2013 y 2014.

El pasado lunes 23 de agosto, el ex candidato informó que se exiliaría del País debido a la que calificó como una persecución política del mandatario Andrés Manuel López Obrador. 

“En tiempos de autócratas como López Obrador, el exilio es la única alternativa para seguir luchando”, declaró. 

Manifiesta que se le señala y persigue por su inteligencia, por sus comentarios, por ser presidenciable. 

¡Ya quisiera! Anaya cada día se parece más al presidente AMLO, precisamente cuando quería ser presidente. Todo lo critica, nada le parece, luego disfruta del papel de víctima.  

COAHUILA PRIMERO 

Esta semana inició el ciclo escolar 2021-2022 únicamente en Coahuila. El resto del País comenzará la próxima semana. Las autoridades educativas determinaron conveniente el llevar cinco días de ventaja para aprovecharlos académicamente.

El inicio a clases se da en medio del pico de la tercera ola de la pandemia por coronavirus, seguramente esta es la decisión más importante que han tomado las autoridades desde que este reto inició.

Se están echando un volado, literalmente. Existe la posibilidad de que la adaptación y la responsabilidad jueguen a favor de nuestros niños, pero también es una posibilidad latente que los contagios aislados se conviertan en brotes dentro de las aulas, a consecuencia de incrementar la movilidad. 

Nunca se entendió que la educación de los niños es importante, pero la salud es invaluable. 

Ante una exigencia de clases presenciales sólo resta cumplir con lo que se nos obliga, y por muchas cartas responsivas que se firmen, si los contagios enpequeños se incrementan es responsabilidad de las autoridades.