Los ajustes presupuestales a Coahuila empezaron a surtir efecto.
En meses pasados el gobernador Miguel Riquelme Solís había anunciado que se registrarían graves problemas financieros que impactarían en municipios pequeños.
El Ayuntamiento de Nadadores, Coahuila, empezó a sentir los efectos de la tormenta financiera; a la fecha ha despedido a 50 empleados municipales y el próximo mes de febrero despedirá a otros 30.
Se redujo así la nómina porque a mediados del presente año el gasto no podría solventar siquiera el pago de sueldos.
Lo anterior lo informó el alcalde Abraham Segundo, quien además dijo que no se piensa subir el gasto en rubros como obras públicas, agua potable y alumbrado.





