Las intensas precipitaciones registradas durante los últimos días afectaron directamente la actividad de los comerciantes de mercados sobre ruedas, quienes se vieron obligados a suspender sus jornadas de trabajo ante las condiciones adversas del clima. La presencia de lluvia constante redujo la afluencia de clientes y dificultó la instalación de los puestos en distintos sectores de la ciudad.
Con la mejora del tiempo y la aparición del sol, los vendedores regresaron a sus espacios habituales con la esperanza de recuperar parte de los ingresos que dejaron de percibir. Algunos comerciantes señalaron que permanecieron varios días sin poder laborar, situación que impactó su economía al depender de las ventas diarias para sostener a sus familias.

Los oferentes destacaron que, aunque están acostumbrados a enfrentar cambios climáticos, prefieren actuar con precaución cuando existe riesgo de inundaciones o acumulación de agua. Indicaron que proteger la mercancía y garantizar la seguridad de clientes y trabajadores es una prioridad, por lo que en ocasiones resulta necesario suspender actividades para evitar mayores afectaciones.







