Por segundo año consecutivo, el COVID-19 ha dejado sin fiesta en las populares levantadas del Niño Dios, pues los contagios siguen en números altos.
Eso impide grandes reuniones en los hogares donde se hacen levantadas bajo la nueva normalidad.
Rezan sólo entre 4 y 8 como máximo, todos con cubrebocas puesto.
“Para la adoración al Niño Dios sólo le tocas el vestido y te persignas, ya sin beso”, comentan los padrinos de una de estas figuras.
“Lo importante es cumplir con la devoción del Niño Dios; ya las fiestas como antes serán en los próximos años, lo que pedimos es que esta pandemia termine muy pronto”, señalan.
En algunas casas les van bien y les toca bolo y cena a los pocos invitados.
En otras, de plano ni padrinos van, y sólo quienes ahí habitan, por lo general mujeres, son las que rezan.









