Ante la situación contextual de contagios, muertes, luto, tristeza, desempleo, pobreza, hambre, Incertidumbre y ante una modalidad educativa virtual que genera más dudas que expectativas de éxito, vienen a mi mente aquellos súper héroes como Batman, Supermán, Spiderman y otros, que luchaban por causas justas y siempre vencían al enemigo. Pero, ubicaban al enemigo, pues era visible, sabían dónde estaba, iban por él y lo destruían. Hoy, ese mal que está acabando con la vida de decenas de miles de personas en México no se ve y lo peor, puede estar en cualquier objeto, en cualquier persona, en cualquier contexto.
A pesar de ello, hay seres con perfil de héroes, qué día a día luchan contra el coronavirus, atendiendo a pacientes contagiados, dando lo mejor de sí en cada batalla para salvarle la vida a cada ser que llega al IMSS, al ISSSTE , al Hospital General… Cada día enfrentan una batalla, la muerte ronda al paciente y también a estos héroes. Lo saben, también están conscientes de que pueden llevar el virus a sus hogares y contagiar a sus padres, hijos, parejas, sí, están conscientes de que pueden llevar la muerte a sus casas. Pero su ética profesional, el amor a su profesión, el amor a la humanidad, los hace ser fuertes y les permite ayudar a los pacientes, anteponiendo una sonrisa y su amabilidad. El sentimiento de miedo seguramente está ahí, es natural, son héroes, pero son humanos.
Se han contagiado aproximadamente 50,000 y han fallecido cerca de 1,000 de estos héroes que estoicamente lucharon cara a cara con el enemigo por salvar la vida de los pacientes, intentaron arrancarle a los pacientes de los brazos de muerte.
Mi más sincero reconocimiento y seguramente el de toda la sociedad mexicana e internacional a esos héroes contemporáneos, de carne y hueso, héroes, de gran corazón.
Los seres que han partido sin la presencia de un familiar, seguramente se llevaron al cielo la sonrisa de ustedes, la dulzura de su corazón y su ejemplo de valentía, su ejemplo de enfrentar con gallardía a la vida y a la misma muerte.
Los seres que sobrevivieron gracias a ustedes, los llevan en su corazón y son recordados cada que este late, pues late, gracias a ustedes.
Con respeto y admiración a todos los trabajadores del sector salud, camilleros, de enfermería, médicos, laboratoristas, de limpieza…
En todas las guerras hay sangre, heridos y muertos, ahora, no es la excepción, se pueden perder algunas batallas, pero al final, con ustedes al frente, se ganará la guerra, estoy seguro de ello.
Orgulloso de tener en este país a héroes como ustedes!!





